domingo, octubre 08, 2006

::Notas a la Luna::: (cuento)

Entre el sonsonete de las olas, y los cantos de las rocas, una melodía, afable y perdida, se escapa y hurta pensamientos de las cercanías, se clava en las sienes, el sonido de los acordes de aquella balada. Entre el tejido de notas, y el ritmo de la espuma, un joven, con una gaita entre sus brazos, fustiga el ambiente con su sonata desolada. aquel joven, disipado, acaricia las notas que florecen de los sonidos de su gaita, y recita para “ella”, desde la lejanías de sus oídos, interminables versos dentro de las notas de su composición, concierta para ella, su doncella, las mas bellas tonadas, para ella, solo para ella…
Es tan grande su suplicio, que no tiene cabida en aquel instante, solo, aquel joven abandonado, aquel vagabundo que da serenatas a la noche…
El aire nocturno abraza su estilizado cuerpo, y trenzan las estrellas para él una compañía, y ahí, en medio de la fría oscuridad de las alturas, incrustada sobre su cabeza, la luna, la única cómplice de aquel hombre, la única que lo oye, la única que sabe lo que dice, que sabe lo que agobia aquel muchacho, lo que escapa de sus labios…
…Oh, querida luna, tú, la misma que bañaba el rostro de mi doncella, e iluminaba su blanca piel, cuantos besos presenciaste, cuando entre mis brazos a ella la mecía con caricias, cuantas veces observaste, cuando en el húmedo calor de sus labios, me dormía. Tú, querida amiga, a ti te debo muchas noches, que cuando la oscuridad nos perdía, el reflejo de tu mirada acariciaba de golpe nuestros cuerpos. Si supieras tú, luna mía, cuanto duele que el destino ponga frente tus pasos, la más dulce medicina, y que cuando su sabor es cada vez más placentero, y cuando aquel dolor se pierde por completo, las garras tenaces del mismo destino lo arrebaten de tu boca, para siempre lejos de tus labios, no… …tu no comprendes eso, pero sabes que la amo, muchas veces viste, como entre mis brazos era mía, era mía!, como infinitas veces yo fui de ella. Espiaste todas nuestras noches, entre las doseles de su cuarto te colabas, para enredarte entre el calor de nuestros cuerpos extasiados. Como deseo tenerla nuevamente enmarañada entre mis dedos, como deseo de su boca poder arrebatarle un beso, que más necesito que sus ojos, aquellas dos joyas incrustadas en su rostro, inyecten mis pupilas con el júbilo de tenerla en frente, y que su imagen fulmine mi alma mil veces más. No sabes como anhelo que mis melodías arrullen sus sueños, y que mientras cae en él, solo una noche me recuerde…
…¿Me recordará, como yo la recuerdo a ella?, ¿pensará en mi, cada vez que el viento embrolle sus cabellos, como mis torpes dedos lo hacían?, ¿lo hará?, ¿sentirá aquel estremecimiento en medio de su pecho, cuando el brillo de la noche se agolpa en su rostro, así como lo hacia cuando estábamos juntos?, no sé si lo hará, ni tampoco sé si en algún momento pensará en mi, aunque sea en pasado, pero lo que es yo, la tengo bordada en mi cabeza. Mi doncella añorada, el tiempo podrá destruir todo lo que tengo, no me importaría si al menos me quedase el recuerdo de solo uno de tus besos, o el más intrascendente recuerdo del tono, sutil, de tu voz, cuando con una sola palabra, en tus sueños yo me fundía.
Amada mía, tocaré para ti por la perpetuidad, y te enviaré mis besos entre las brisas, lo haré, aunque a ti nunca lleguen, te amaré siempre con la misma fuerza, por que tú, querida mía, tú eres quien con un roce, derritió aquel glacial en medio de mi alma, una flor en medio del desierto…
…no podría jamás terminar de decirte que es lo que siento, cuando el recuerdo de tu respiración abolla mi cuello, o que es aquello que ahoga mi corazón, cuando tu piel se estremecía al contacto de mi cuerpo, no, no podría nunca…
…no sé lo que hago aquí, en la fría soledad del no tenerte cerca, donde solo el olvido reposa en mi pecho, no logro comprender que hago en este sin lugar. Un kelpie ha esperado la llegada de mi alma por su estancia…
Luna, fiel amiga, te ruego que le envíes todas estas líneas que escribo en tus cielos, que le entregues cada uno de mis besos y los afines de mi gaita, dile que un ramo de evos no es suficiente para expresarle mi amor inmortal, por favor, entrégale los rumores trascendentales de mis palabras…
Y allí, solo como de costumbre, se quedó aquel joven, mirando como los rayos de la luna naufragan en la superficie de la aguas, donde entre la confusión de tonalidades él imagina el semblante de su enamorada, de su doncella perdida, y mirando los exhalaciones de luna, mientras para aquel reflejo toca un suave pibroch, que parece arrancar como placeres de su gaita. Entre el silencio de las arenas y su serenata a la corriente, en sus ojos se anuncia el tenue brillo de una lágrima, tan sola como ál, besa su rostro para perderse en el espesor de sus labios, su vista se dirigió al mismo cielo que contempló siempre, y los arranque de su eufonía crecían con intensidad a cada segundo, el rostro se le inundo de tristeza mientras que en las notas de su melodía se colaban los quejidos de su apesadumbrada alma…
…La noche muda su cuerpo, y como una soga se le ata al cuello, para que el peso, implacable, de las tinieblas ultrajase el brillo de su agotada entidad…
DEDICADO A MI GRAN AMIGO EFFO, DE ESTA ALMA QUE LO ADORA…

1 Comments:

Blogger bubla said...

ta entrete , me gusto el blog :)

6:01 p. m.  

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